Al menos 139 migrantes, incluidos 15 niños, murieron tras el naufragio de una embarcación que cubría la ruta entre Yibuti y Yemen. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), citada por Reuters y EL PAÍS, informó además de unas 84 personas desaparecidas y 82 supervivientes.

Qué se sabe del naufragio
La embarcación transportaba a 305 personas y volcó durante la noche del 8 al 9 de octubre de 2026 cerca de Guhere, al norte de Obock, según testimonios de supervivientes recopilados por la OIM. Las cifras disponibles al cierre de esta información eran de 139 fallecidos, alrededor de 84 desaparecidos y 82 supervivientes.
Los equipos de la OIM trabajan junto con las autoridades locales en las operaciones de búsqueda y rescate. La organización también informó de asistencia médica para los supervivientes y de apoyo en el entierro de las víctimas. El balance continúa sujeto a revisión mientras prosigan las labores en el mar.
Hecho confirmado: las cifras anteriores proceden de la OIM y fueron difundidas por Reuters y EL PAÍS. Todavía no existe una reconstrucción pública e independiente de todas las circunstancias que provocaron el vuelco.

Una ruta que avanza hacia una zona de conflicto
Las personas viajaban desde Yibuti hacia Yemen con la intención de continuar posteriormente hacia países del Golfo. La llamada Ruta Oriental es utilizada principalmente por migrantes del Cuerno de África que buscan empleo y mejores condiciones de vida en la península arábiga.
El trayecto es especialmente peligroso: combina navegación en embarcaciones precarias, redes de tráfico de personas, detenciones arbitrarias y la exposición a conflictos armados. Según los datos de la OIM citados por EL PAÍS, más de 900 migrantes murieron o desaparecieron en esta ruta durante 2025, mientras el número de personas que intentó recorrerla aumentó un 18%.
La paradoja humanitaria es que quienes cruzan hacia Yemen llegan a un país marcado por años de guerra. La escalada reciente de los combates había elevado el número de desplazados internos de 76.000 a alrededor de 200.000, según la agencia de Naciones Unidas.

Las presiones que empujan a migrar
Los testimonios recogidos por la OIM en Yibuti durante las últimas semanas señalan la sequía y el deterioro de las condiciones de vida como factores centrales. Algunas personas también dijeron huir de los conflictos y del reclutamiento forzoso por parte de grupos armados en Etiopía.
Esas declaraciones deben entenderse como testimonios de migrantes. En el caso del supuesto reclutamiento forzoso en Tigray, los grupos rebeldes han negado las acusaciones. La violencia renovada en Etiopía y la ruptura de relaciones con Eritrea han aumentado el temor a una confrontación más amplia, pero no permiten atribuir una sola causa a todos los pasajeros de la embarcación.
Análisis: una tragedia que muestra los dos extremos de la ruta
Análisis de InfoTV: el naufragio pone de relieve que el riesgo no termina al cruzar el mar. Quienes sobreviven llegan a Yemen, donde pueden quedar atrapados entre combates, explotación y nuevas rutas clandestinas hacia el Golfo. La presión migratoria probablemente continuará mientras persistan simultáneamente la sequía, la pobreza, la violencia y la demanda de mano de obra.
Las tareas inmediatas son localizar a las personas desaparecidas, atender a los supervivientes e identificar a las víctimas. A más largo plazo, reducir las muertes exige información accesible sobre los peligros, persecución de las redes de trata y vías migratorias regulares. Ninguna de esas medidas, por sí sola, elimina las causas que empujan a miles de personas a emprender el viaje.
Fuentes consultadas
- EL PAÍS / Reuters: al menos 139 migrantes muertos en un naufragio entre Yibuti y Yemen, publicado el 11 de octubre de 2026.
- Fichas de licencia y contexto de las tres imágenes en Wikimedia Commons, enlazadas en cada pie de foto.
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